Formación Odontológica Básica

DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS DE LA FDI 

Formación Odontológica Básica (En revisión)

Comité de práctica odontológica

Aprobada por la Asamblea General en septiembre de 2015, Bangkok, Tailandia Ratificado por el Comité de práctica odontológica de la FDI en marzo de 2007, Ferney-Voltaire, Francia Aprobada por la Asamblea General de la FDI el 18 de septiembre de 2003, Sídney, Australia

CONTEXTO

La formación odontológica básica es el paso inicial y esencial para lograr una práctica odontológica satisfactoria. Requiere revisiones y mejoras frecuentes, dados los cambios ” en la profesión odontológica y en las ciencias odontológicas, ” en las necesidades y demandas de los pacientes, ” en las necesidades de armonización entre las facultades de odontología, la investigación odontológica y la práctica odontológica diaria, para lograr una formación odontológica básica más realista y de aplicación inmediata, y “en la comprensión de los patrones de las enfermedades y el conocimiento de medidas curativas , de mantenimiento de la salud y de la evidencia científica

DEFINICIONES

La formación odontológica básica implica la enseñanza y preparación de las futuras generaciones de dentistas para prevenir, diagnosticar y tratar las enfermedades bucodentales, así como atender las necesidades y demandas bucodentales de los pacientes. El propósito de la formación odontológica básica es aportar competencias y conocimientos necesarios para la buena práctica de los dentistas. La educación interprofesional consiste en la formación sanitaria común y recíproca de los dentistas y los otros profesionales sanitarios, con el fin de fomentar prácticas de colaboración que mejoren la salud general y bucodental, así como la calidad de la atención en cada paciente.

PRINCIPIOS

Los principios de la formación odontológica básica deberían basarse en normas morales y éticas, así como en reglamentos y normativas nacionales. El principal objetivo de la formación odontológica es asegurar que los dentistas finalicen sus estudios universitarios con capacidad de pensamiento crítico y de decisión, e inculcarles el deseo de aprender permanentemente. El nuevo dentista debería ser capaz de realizar cualquier tipo de tratamiento odontológico sin dañar al paciente, utilizando métodos de tratamiento modernos, apropiados, eficaces y aceptados actualmente. Además, la formación odontológica básica debería incluir el desarrollo de habilidades sociales y de comunicación con un público que incluye pacientes, miembros del equipo odontológico y colegas. Asimismo, es esencial la adquisición de capacidades de gestión sólidas basadas en principios éticos.

El nuevo facultativo debe ser capaz de poner en marcha programas de prevención adecuados para individuos y grupos, en el marco de programas orientados a la comunidad. A fin de conseguir este objetivo, la formación odontológica debe aportar al alumno un currículo actualizado regularmente revisado, así como una sólida formación clínica basada en principios de aprendizaje humanitarios y científicos, fundamentados en la evidencia.

Asimismo, para la formación odontológica básica es importante tener en cuenta el amplio papel que desempeñan los dentistas, consecuencia de una definición más extensa de salud bucodental y de calidad de vida, y de una mayor precisión en la relación entre salud bucodental y salud general. Para ello, se recomienda encarecidamente una relación más estrecha entre las facultades de odontología, las asociaciones dentales nacionales y las autoridades reguladoras.

Asimismo, se resalta la necesidad de llevar la investigación y la ciencia a la práctica, y de ajustar el currículo odontológico actual a los resultados científicos, las demandas y necesidades cambiantes en materia de salud bucodental, y las expectativas y condiciones diarias de la profesión. El término “competencias clínicas” se aplica a una combinación de conocimientos, habilidades y juicio, que aporta al profesional la capacidad de llevar a cabo una tarea determinada.

Los conocimientos requeridos incluyen principios de biología molecular, así como elementos de anatomía y fisiología y la patogénesis de las enfermedades. Implica algo más que una simple capacidad técnica o una cierta cantidad de conocimientos.

La adquisición de una competencia clínica puede lograrse mediante una diversidad de programas educativos y de formación. Estos pueden ser evaluados y examinados de diferentes maneras en todo el mundo.

POLÍTICA

La política de la Federación Dental Internacional FDI es dar voz a los dentistas de todo el mundo en relación a la cuestión esencial de una formación odontológica básica actualizada, mejorada y eficaz de las futuras generaciones de dentistas. Existen varios currículos apropiados para lograr competencias clínicas básicas, por lo que el Comité de práctica odontológica de la FDI evita expresamente recomendar una normativa detallada. Aparte de las competencias clínicas requeridas, todas las asignaturas deberían formar parte de una filosofía educativa global en la formación odontológica universitaria.

Es fundamental elaborar un currículo completo e integrado para evitar la dominancia de ciertas materias sobre otras, aun pudiendo haber variaciones en el énfasis, de una facultad de odontología a otra o de un país a otro.

Está ampliamente reconocido que la investigación odontológica y la búsqueda activa de nuevos conocimientos y su difusión nos define como profesión. Por tanto, la formación odontológica básica debe permitir a los estudiantes tener experiencia de investigación. El nuevo facultativo debe comprender las metodologías de investigación y ser competente en la evaluación de la documentación científica.

A nivel mundial existe una gran variedad de sistemas de formación en este campo. Estos sistemas están elaborados, dirigidos y aplicados de diferentes formas, pero todos deberían dar como resultado un graduado competente capaz de ejercer su actividad con profesionalidad conforme a normas acordadas a nivel nacional.

Éstas deberían cubrir el examen del paciente, su evaluación y diagnóstico, prevención, comunicación y educación del paciente, ética y jurisprudencia, tratamiento, urgencias médicas y gestión clínica. Las organizaciones dentales nacionales e internacionales deberían sugerir que las autoridades reguladoras consideren esta descripción de formación básica odontológica.